Retrato de una cibervÃctima
Thursday, November 12th, 2009En octubre de 2007 me dijo que habÃa conocido a una chica extranjera en un foro de Internet. Estaba muy contento. Me contó que ella vivÃa en Tallin (la capital de Estonia) y que se llamaba Lisha. La consideraba ya su novia y hacÃa planes para ir a visitarla”. Sirle Kalma recuerda para Público el inicio del drama de su sobrino Sten, el menor estonio de 14 años que fue acosado en Internet por un pedófilo español que se hacÃa pasar por una adolescente. El joven no soportó la presión y se suicidó el 16 de marzo de 2008, sólo cinco meses después de aquel primer ciberencuentro.
El quinceañero nunca supo que detrás de aquel nombre femenino se encontraba presuntamente un gaditano en paro llamado BenjamÃn Cabello Sánchez, de 22 años y cuya principal afición era conseguir imágenes sexuales de menores. La Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la PolicÃa española lo detuvo la semana pasada en su domicilio de Puerto Real (Cádiz) tras recibir una comisión rogatoria de las autoridades de Tallin.
Sten conoció a Lisha en www.rate.ee, una red social para quinceañeros muy famosa en Estonia. Pronto, ambos comenzaron a utilizar el messenger (un programa de intercambio instantáneo de mensajes por internet) para chatear en un inglés repleto de abreviaturas. Lisha decÃa tener 15 años y ser hija del jefe de seguridad de la Embajada de España en el paÃs báltico Tallin. Para dar credibilidad a su historia, mencionaba lugares de la capital estonia y utilizaba alguna frase corta en estonio.
Intercambio de fotos
Poco después, Lisha le envió la que dijo que era una fotografÃa suya. En realidad era de la stripper amateur Agustina Keyra, que el ciberacosador se habÃa bajado de Internet. A cambio, le exigió vÃdeos en los que él apareciera desnudo. Sten accedió, pero luego, cuando Lisha le empezó a exigir vÃdeos sexuales cada vez más explÃcitos, intentó negarse. “Le empezó a amenazar con enviar las fotos que ya le habÃa facilitado a todos sus amigos. Eso le aterró”, señala Sirle.
La familia no supo lo que el menor estaba pasando hasta su suicidio. Entonces, descubrieron en su ordenador las secuencias de mensajes que el adolescente cruzo con el ciberacosador. En una de ellas, en la noche del 25 al 26 de febrero de 2008, éste hostigó a Sten durante más de tres horas y media. “Le agobió para conseguir que le enviara vÃdeos perversos”, recalca su tÃa. Quince dÃas después, el menor cogÃa la pistola de su abuelo, se tumbaba en su cama y se pegaba un tiro en la cabeza.
La familia fue la que puso a la PolicÃa tras la pista del ciberacosador. El caso alcanzó en Estonia una gran repercusión mediática, sobre todo después de que un conocido programa de televisión local, Eyewitness, desvelase que más de 70 menores, 43 de ellos estonios, eran vÃctimas del pedófilo español. “Era un chico alegre. Le gustaba jugar al tenis de mesa y al fútbol. Practicaba kárate y, un mes antes de morir, habÃa empezado a tocar el bajo en la banda de su colegio”, recuerda Sirle antes de preguntar cuál es la pena que le puede caer en España al joven que presuntamente acosó a su sobrino hasta el suicidio.
Sten Kalma QEPD
